El tiempo psicológico…

Si te dejas guiar por el título con el cual he decidido empezar a lanzar unas breves palabras con el fin de invitarte a la reflexión, muy probablemente, te encuentres bastante perdido/a.

En cambio, es mucho más fácil de lo que parece: el tiempo psicológico como el pasado y el futuro.

Hacer viajes en el tiempo (atrás y adelante), con el fin de restar incertidumbre al momento presente.

No obstante, la mayor parte de las veces, ni el pasado, ni el futuro, nos hará más bonito el ahora.

Porque la vida es mucho más simple de lo que muchas veces, creemos.

Porque, en ocasiones, creamos lo que creemos, y con ello, surge la duda, el conflicto, los problemas…

Creer que va a ir mal, muy posiblemente, te pueda sugestionar para que así sea.

SÉ TÚ MISMO AHORA.

Disfruta de cada pequeño acto que recibas: un abrazo, los rayos del Sol, un beso inesperado, un mensaje imprevisto…

Nada es tan grandilocuente como para paralizar nuestro día a día, y permitir vivir en un futuro incierto.

Porque llevando a cabo una visión retrospectiva, muchas son las ocasiones que, habremos podido decir/pensar: “¿por esto sufrí yo?”.

Y queda claro que, todo pasa por algo.

Por lo menos, que sirva para aprender.

Aprender a tomarnos la vida lenta, a sorbos, como hacemos con el café caliente.

A relativizar, que no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo aguante…

Sumar presencia para contribuir a sentir momentos de felicidad.